miércoles, 27 de enero de 2010

Algo de vos me quisiera llevar.

...y un próspero año nuevo.

Las dos agujas se superponen, uno junta su copa e inevitablemente reflexiona. Los propósitos se venían meditando hace tiempo, aceptémoslo, uno cree que porque al escribir la fecha le sumamos un número más, se vuelve a empezar. Que un cuaderno se cierra, se da por concluido y se comienza a escribir en uno nuevo que nada tiene que ver. Como si un insignificante numerito hiciera desaparecer las infinitas variables que nos determinan.
Como si dejar de decir "dosmilnueve" para decir "dosmilDIEZ" borrara nuestras huellas digitales, las cosas que sentimos, los pasos que caminamos, las cartas que escribimos, los besos que dimos, las cosas que sentimos, los sueños que tuvimos. Todo eso se termina... ¿y ahora?
¿De un segundo a otro nos vamos a un lugar donde no conocemos a nadie que nos determine, donde tenemos una cultura totalmente diferente, donde hace falta volver a formar nuestro pensamiento y nuestras costumbres como para comenzar una vida nueva? No.
Proponerse cambiar de forma radical es realmente estúpido y verdaderamente imposible. Podemos tal vez, intentar mejorar, modificar malas costumbres, crecer, pero acá es donde el tiempo juega el papel más importante, el que lamentablemente de a poco nos lleva a lograr nuestro objetivo.
De todas formas, no está mal intentarlo...

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Última semana.

-Como especie de oportunidad te doy una semana para cambiar, para que reviertas la situación. Pero vos no vas a enterarte de eso y vas a actuar como siempre, sin arreglos.
-¡Buenísimo! Hoy es el segundo día de la semana. Te voy a demostrar que me importás, y mañana también. Pero pasado te voy a extrañar, te voy a querer un poco más que sólo querer, y te lo voy a decir. Y te voy a dejar pensando toda la noche.
-Te odio. Porque yo pensando que te quedaba una semana, pensé que ibas a aparecer un minuto antes, pero no.
-Ah bueno, otro día. Igual todo muy lindo.
-Me matás, y hacete cargo.
-No, solamente voy a jugar con vos hasta el final de la semana.
-Pero a las 23:59 de hoy te voy a olvidar, y ya no vas a poder.
-No te creas, porque en 23 horas y 59 segundos puedo hacer más de lo que pensás.

(conversaciones entre pensamientos sobre el otro).

INTRO-PRESENTACIÓN

Luego de mucho meditar, y a 24 hs de terminar el año 2009, lo decidí y acá estoy. Después de tantos años de cuadernos, de blocks de notas de Inicio/Accesorios, de blogs que jamás nadie abrió, de "Guardar como borrador" en el celular, puse fin y me animo a que lea quien quiera, y al que no le guste que haga clic en la X que tiene en la parte superior derecha de esta ventana. Es lo que menos me interesa.
Pero esta necesidad de sacarme la locura hacia afuera y expresarla va a tener lugar acá. Por eso elegí esta genial frase de Miguel Abuelo, porque no tiene sentido atarse a una soga de metal, ¿para qué? ¿Para qué esconderse? No tengo miedo.
Y tampoco me da miedo que no se sepa definir de qué trata esto, si van a ser crónicas, ciencia ficción, poesía o simplemente divagues. Esto es lo que tengo adentro. Avanti.